Tenía este escrito guardado desde marzo de 2009. En aquél entonces quise publicarlo pero por alguna razón no lo hice. He decidido publicarlo ahora.

El título original de este artículo era Crónica de una derrota anunciada.

Ya ha pasado un tiempo prudencial desde el día de las elecciones de la FVA y creo que han pasado suficientes cosas como para que opine personalmente de todo lo que ha sucedido estos meses.

Había oído hace mucho tiempo que alguno me llamaba "número 1" o "número 2" (él tampoco lo tenía claro) de una supuesta conspiración para acceder a la Federación Vasca. Esa persona incluía hasta a un supuesto "número 3". En fin.

Han pasado muchos meses desde que Mikel Ruiz interrumpió mi plácido sueño un martes o miércoles de junio a altas horas de la madrugada, pidiéndome por favor que reenviará los datos personales de los jugadores que habían jugado el Campeonato de Euskadi Cadete de aquél año, dado que había que apuntarles al Campeonato de España por Selecciones Escolar del CSD, el plazo acababa al día siguiente, y la FVA necesitaba los datos para enviar durante la noche un e-mail para que llegara a las 8:00 de la mañana y se inscribiera el equipo, parece que a él le pidieron los datos como responsable en la Federación Bizkaina de los temas de promoción también a esas horas de la madrugada.

Evidentemente, hice caso omiso a lo solicitado por Mikel y continué durmiendo. A la mañana siguiente cuando a las 8:00 de la mañana llegué a la oficina lo primero que hice fue verificar que el plazo para la inscripción de los equipos concluía 2 días más tarde. Bien, fue la gota que colmó el vaso. Entre otras cosas porque uno de los jugadores no-inscritos era de mi club, había quedado subcampeón en el Campeonato de Euskadi Cadete y tenía mucha ilusión por participar en el Campeonato de España. No recuerdo si el mismo día o al día siguiente, llamé a Mikel y le dije lo siguiente: "Mikel, esto no puede seguir así".

Decidimos ponernos las pilas y hacer las propuestas oportunas para que la FVA cogiera el rumbo que creíamos el correcto. Por ello revitalizamos la propuesta del Reglamento de Árbitros que parecía que estaba parada de momento. Involucramos en el movimiento a Santi González, para que propusiera lo que creyera oportuno sobre formación de jóvenes, cantera y Liga Vasca. La idea era que la FVA no muriera por parálisis, sino que funcionara. Durante bastante tiempo estuvimos intentando trabajar con la FVA pero quedó claro que nuestros ritmos de trabajo y los de la FVA no eran iguales y no conseguimos lo que creíamos era satisfactorio para nosotros.

Por ello, decidimos dar el paso y empezar a preparar un proyecto serio para la FVA en forma de candidatura. Al principio con muchas ideas y propuestas, que incluso para nosotros eran descabelladas. La propia idea de presentarnos era descabellada. Todavía recuerdo cuando comentamos el tema con Santi González e Iñigo Galarza cómo Santi se bebió de trago la copa de vino que tenía delante y dijo: "repetídmelo". Casi la misma reacción que tuvo Miriam Muñoz cuando contactamos con ella o la escueta pregunta de Ramón cuando se lo dijimos: "¿sabéis dónde os metéis?"

De ahí vinieron primeras reuniones, ideas y comentarios. Todos nosotros estábamos muy ilusionados. Escribimos un montón de cosas, preparamos una Intranet para poder trabajar desde cualquier sitio y nos empezamos a cruzar un montón de e-mails. Primero teníamos un montón de propuestas e ideas para todo, al final, gracias a la capacidad de síntesis impulsada por Santi llegamos a la Hoja de Ruta que propusimos: Auditoría, Homenaje, Legalización, Reformas Urgentes, Plan de Gestión y Plan Estratégico. Todo ello hasta que el 7 de octubre de 2008 dimos el paso.

Desde el principio tuvimos la sensación de que nuestra propuesta no iba a ser tomada con agrado ni en serio, sino que se identificaría como si fuera una agresión ("¡Cómo me hacéis esto!"), pero habíamos meditado la decisión y ésta era firme. Habíamos dado el paso. Así, de paso, veríamos cuál sería la actitud de toda la gente que durante todos estos años han criticado de una u otra forma, blanda o duramente, la gestión y actitudes de la FVA. Había llegado el momento de presentar una alternativa y ver dónde se situaba la gente.

Empezamos a reunirnos con la gente, a captar las inquietudes y preguntas de la gente y estábamos contentos por la acogida que teníamos. Hubo varios que nos comentaron que no podíamos prescindir de Miguel Ángel Muela y que teníamos que trabajar para la unión de las candidaturas. Por aquel entonces sólo se había publicado que íbamos a presentarnos nosotros y parecía que Miguel Ángel Muela decía que él también se iba a presentar.

Preparamos lo que creímos que era un programa serio, con una hoja de ruta con objetivos tangibles. No tuvimos ningún problema para dar por adelantado nuestros nombres, las responsabilidades que asumiría cada uno y lo que íbamos a llevar a cabo en caso de salir elegidos. Nos hubiera gustado haber retrasado un poco la publicación de la candidatura, pero hubo unos hechos que nos obligaron a salir el 7 de octubre. Nuestra idea era anunciar nuestra candidatura una vez que las Asambleas de las Federaciones Territoriales estuvieran elegidas y no se podían hacer movimientos extraños para obtener votos extra. A partir de ese día, empezamos a vivir en nuestras carnes las actitudes de Miguel Ángel Muela y la FVA.

Hubo un movimiento de Miguel Ángel Muela para que en el censo de monitores de Gipuzkoa sólo quedaran monitores con licencia, que eran 2: él y Andres Díez Timofeva (de su club); sin embargo en el censo de monitores de Bizkaia, llegamos a contabilizar un total de 45 monitores con licencia. Eso sí, esos movimientos se hicieron antes de que nosotros dijéramos nada de nuestra candidatura.

Posteriormente a la publicación de nuestro proyecto se celebraron elecciones a la Asamblea de la FGA y en la presentación de candidaturas sucedió una cosa rara. Si os fijasteis, hubo una candidatura que estaba en la relación inicial de presentadas pero no en la final. Casualmente coincidí con dicha persona en un torneo justo al día siguiente de que se proclamaran provisionalmente las candidaturas y le pregunté que cómo así se había presentado. Me dijo que él no había enviado ningún papel pero que Miguel Ángel Muela le había dicho que "le había presentado su candidatura como representantes de jugadores" y lo que esta persona respondió fue que él no quería saber nada y que no quería nada de eso. Le dije que se pusiera en contacto con la FGA y que comunicara lo sucedido. Cuando se proclamaron las candidaturas la de esta persona no estaba. Me puse en contacto con la FGA y me interesé por el tema, y me comentaron que habían hablado con esa persona y que les envió un escrito diciendo que no quería presentarse a la Asamblea. El día de la votación para la Asamblea de la FGA, pude ver el documento original de presentación de candidatura y el de renuncia. Evidentemente las firmas de ambas no coincidían, habían falsificado la firma en el documento de presentación de candidatura. Pero había más, dado que en el documento de presentación de candidatura se había puesto como dirección de dicha persona la dirección de un bar.

En la votación de la Asamblea de la FGA hubo un triple empate a 2 votos entre Patxi Sesma, Edurne Zabaleta y yo mismo para ocupar la segunda plaza en el Estamento de Árbitros. La Junta Electoral decidió en base a las licencias que cada uno tenía que tenía que ser yo el asambleísta, al coincidir los tres en la antigüedad de la licencia de árbitro (los dos últimos años) y tener yo más antigüedad en la licencia de jugador.

Patxi Sesma y Lukas Iruretagoiena recurrieron dicha decisión al Comité Vasco de Justicia Deportiva, aportando los dos un montón de documentación de la Federación Vasca de Ajedrez, incluso un certificado que solicitaron a la Federación Española de Ajedrez sobre mi título y que estaba expedido "a solicitud del interesado" cuando yo no había solicitado nada. Además en aquel recurso citaban unas supuestas irregularidades como mi presencia durante todo el acto de votación en la FGA cuando no era interventor.

El Comité Vasco de Justicia Deportiva no revocó la decisión de la Junta Electoral, confirmó su decisión y no encontró ningún error en la interpretación de la antigüedad de la licencia que hizo ésta. Patxi Sesma y Lukas Iruretagoiena volvieron a recurrir en reposición ante el propio Comité Vasco de Justicia Deportiva, que en una dura resolución les acusó de no presentar ni un solo documento que acreditara mínimamente su argumentación que incluía frases como "consta a todos los federados que tienen más antigüedad que el Sr. Larreategi" o "no cabe duda de esta interpretación", e incluso el CVJD les indica que su pretensión de que se aplicara el siguiente criterio de desempate (la edad), más que fundamentada jurídicamente, parecía encaminada a conseguir sus objetivos.

Para cuando el CVJD tomó la segunda decisión el Proceso Electoral de la FVA ya se había iniciado. El 31 de diciembre se publicó el nombramiento de la Junta Electoral en la web de la FVA, en la que faltaba Patxi Sesma y se incluía a una persona, Arritxu Aldazabal, desconocida por todos. Decimos que faltaba Patxi Sesma, porque se nos había dicho en la Asamblea Ordinaria de la FVA que la Junta Electoral sería "la misma que hace 4 años" (es decir, Jaime Sierra, Alberto Elguezua y Patxi Sesma). Barajamos recurrir dicho acto, pero al final al no tener la certeza de a quién se podía recurrir dicho acto, optamos por hablar con Miguel Ángel Muela y en resolución publicada a primeros de enero se notificó la sustitución de Arritxu Aldazabal por otra persona en la Junta Electoral. Además nos dijo que Patxi Sesma no estaba en esa relación inicial de la Junta Electoral "porque se iba a presentar como candidato" (sic). Ahí olimos la primera de las irregularidades: quería meter en la Asamblea a gente que no es miembro de su respectiva Asamblea Territorial.

Ahí empezaron las resoluciones de la Junta Electoral y nuestros recursos:

- Los calendarios no coincidían en euskara y castellano.
- Los plazos que establecía la Junta Electoral en el Calendario, no permitían a las Federaciones Territoriales cumplir sus propios Estatutos.
- La Junta Electoral se atribuyó todo el control de la presentación de candidaturas a la Asamblea General y proclamación de las mismas, cuando por ejemplo la Federación Bizkaina tiene articulado en su Reglamento Electoral cómo hacer eso.

Consultamos las webs, Reglamentos y Calendarios Electorales de otras Federaciones Vascas, y la FVA era la única que tenía un proceso electoral extremadamente detallado. Todas las Federaciones que consultamos, tenían en sus Calendarios para que las Federaciones Territoriales, dentro de su ámbito de competencias, eligieran sus representantes sin que la Junta Electoral de la FVA interviniera en ello.

Además, en incumplimiento flagrante de la Orden de la Consejera de Cultura, la Junta Electoral incluyó en el censo a personas que no eran miembros de las Asambleas de las Federaciones Territoriales, requisito indispensable para ser miembro de la Asamblea de la FVA. Hecho que fue oportunamente recurrido por mi y también por la FGA y que en una farragosa resolución en la que la JE se quejaba de que no podía aplicar su propio Reglamento consideró "aceptable la pretensión de los recurrentes".

Ahí empezaron las resoluciones de la JE en las que no se puede saber cuándo, dónde y quiénes tomaron las decisiones. En un Proceso Electoral lo importante es la transparencia y se pueden visitar las webs de cualquier Federación Deportiva Vasca (Balonmano, Golf o Rugby por ejemplo) para ver cómo se publican las actas de las reuniones de la Junta Electoral con las firmas de los miembros de la Junta Electoral y las decisiones que tomaban. En la nuestra simplemente se publicaban resoluciones, que vista la verborrea que utilizaban, parecían escritas de su puño y letra por Miguel Ángel Muela. No tenemos pruebas para decir que las resoluciones las escribía él, pero lo parecían.

Más grave nos pareció que cuando se proclamaron las candidaturas de forma provisional, la JE proclamara la de una persona que no es que no fuera miembro de la Asamblea de su Federación Territorial, es que ni siquiera estaba en el Censo. La JE nos volvió a dar la razón en una farragosa resolución que parecía intentar justificar lo injustificable: aceptar la candidatura de una persona que no es miembro del Censo. Posteriormente se nos dijo por parte de Miguel Ángel Muela que eso no era una proclamación sólo "una publicación de lo que había llegado a la FVA", ¿pero qué hubiera pasado si no llegamos a recurrir eso? ¿Hubiera cometido la JE la ilegalidad de proclamar la candidatura de una persona que no constaba en el censo?

No nos sirve que se nos diga, como nos dijo Miguel Ángel Muela, que no teníamos motivos para quejarnos porque la Junta Electoral nos estaba dando la razón en todo. Nos estaba dando la razón, PORQUE LA JUNTA ELECTORAL NO ESTABA DANDO NI UNAen ninguna de sus resoluciones. Por ello, en los recursos que presentamos al Comité Vasco de Justicia Deportiva posteriores a las primeras resoluciones de la Junta Electoral, a parte de solicitar la suspensión cautelar del proceso electoral (suspensión que nos denegaron y que nos lo notificaron el 6 de marzo, cuando todo se había acabado) solicitamos la Intervención Administrativa de la Junta Electoral. Ahora todas esas solicitudes caerán en saco roto dado que el Proceso ya ha concluido, pero están ahí y en el Gobierno Vasco se habrán enterado de que algo pasaba en la FVA.

Pero lo más surrealista fue el final del proceso con la presentación de las candidaturas a Junta Directiva.

Nos sorprendimos al ver en la candidatura de Miguel Ángel Muela a algunas personas, sobre todo a alguna de ellas que nos había dicho que nos iba a votar. Por eso nos pusimos en contacto telefónicamente con algunas personas para preguntarles si ellos habían firmado algún documento. Dos personas nos dijeron a ciencia cierta que no habían firmado nada, una tercera nos dijo que no lo había firmado pero había hablado con Miguel Ángel Muela del tema. Luego nos enteramos que lo que nos dijo esta tercera persona era falso. Otras personas nos dieron a entender primero que no habían firmado nada, una incluso me dijo "a ver, déjame ver de qué me han puesto" otra nos dijo "es la primera noticia que tengo", pero estas últimas personas, luego dijeron que sí que habían firmado dicho documento.

Eso sucedió el domingo 15 de febrero y nos enfadamos muchísimo. Porque junto a nuestra candidatura apareció una nota diciendo que Mikel Ruiz debía aclarar con su club la representación en la Asamblea y en la de Miguel Ángel Muela no había nada, cuando sabíamos que faltaban firmas.

Hablamos con Miguel Ángel Muela, dijimos que íbamos a ir a Bergara, pedimos que estuviera presente la Junta Electoral y nos presentamos el lunes en Bergara para aclarar los temas. Miguel Ángel Muela se enfadó muchísimo cundo pedimos las actas de las reuniones de la Junta Electoral y quisimos ver los supuestos documentos duplicados que decían que existían con la representación del club de Mikel Ruiz, cuando el presidente de dicho club nos había dicho telefónicamente escasos minutos antes de la reunión que no existía dicho documento. La presión que ha ejercido Miguel Ángel Muela sobre el club Rey Ardid ha sido indecente, hasta el punto de llegar a convencer a dicho club de incluir a una persona de ese club en su candidatura. ¿Qué hay más normal en un club, Federación o Asociación que en consultar los documentos? ¿Qué necesidad hay de ocultar esas actas si todo es correcto? ¿O es que se ha cometido alguna incorrección? ¿Tendrá algo que ver que tras presentar los recursos al CVJD y pedir en ellos como medios de prueba todas las actas de la Junta Electoral Miguel Ángel Muela reuniera en Bergara a todos los miembros de la misma para hacerles firmar las actas? ¿O es que la Junta Electoral nunca se llegó a reunir?

Posteriormente, puestos en contacto con una persona de la Junta Electoral, nos dijo que no recordaba haber visto nada extraño en ninguna de las dos candidaturas.  Y qué decir del programa, el tema del hospital y los intentos de justificación en el Foro. Vergonzoso.

Los días previos a la celebración de la Asamblea fueron muy largos y con muchas conversaciones. La gente quería un pacto y nosotros pusimos encima de la mesa lo que dijimos el primer día: Miguel Ángel Muela retira su candidatura por ser incorrecta, Miguel Ángel Muela presidente de honor, nosotros Junta Directiva, nuestro programa y más gente con programas concretos siempre bajo nuestros principios. Primero nos dijeron que no, luego que se podía hablar, luego que una Junta Directiva de 51%-49%, luego no-sé-qué. Al final nos dijeron que la propuesta era inviable. El lunes nos dijeron que sí, pero que para garantizar que íbamos a nombrar a Miguel Ángel Muela Presidente de Honor y luego íbamos a actuar de buena fe al integrar a la gente con proyectos en la Junta Directiva, querían que una "Comisión de Árbitros" verificara nuestros actos. Nosotros no pusimos problemas, porque íbamos a cumplir nuestra palabra.

El martes, recibimos una llamada de Miguel Ángel Muela citándonos a una reunión. A parte de que Miguel Ángel Muela llegó tarde a la reunión, Miguel Ángel planteó que todo siguiera igual que lo hablado la víspera, sólo que iba a haber votación porque "ya era tarde para decir a la gente que está viajando que se vuelva a casa" y que él iba a dimitir después de ganar. Además, nos garantizaba que ninguno de los integrantes de su candidatura se iban a presentar a las elecciones una vez dimitido él. Nos quiso hacer firmar un documento que dijera eso, pero nosotros le dijimos que no, porque es una cosa que no puede firmar él mismo: él no puede decir que una tercera persona no se puede presentar. Nosotros le dijimos que si él dimitía y se llevaba acabo lo dicho, no teníamos problema en retirar los recursos planteados al CVJD, porque al final lo que queríamos era un Proceso Electoral limpio y éste no lo había sido, pero no lo había sido por su parte.

Y después, pues ya sabéis lo sucedido. Miguel Ángel Muela ganó y dimitó, o no dimitió, no lo sabemos. Sabemos que su equipo le presionó para que no dimitiera.

El domingo 1 de marzo Xakearen Alde hizo su última reunión en Vitoria, habló con Miguel Ángel Muela por teléfono y quedamos en hablar durante esa semana o la siguiente, porque le estaban presionando para que no dimitiera. El jueves recibimos la noticia de que Miguel Ángel Muela no dimitía por lo que habíamos escrito en el foro, que no es nada más que lo que sucedió, diciendo él que habíamos incumplido el primero de los tres acuerdos a los que habíamos llegado. Mentira. Nosotros dijimos que íbamos a retirar los recursos cuando Miguel Ángel Muela dimitiera, y así se lo pedimos el domingo cuando hablamos con él. Que publicara un escrito certificando su dimisión, nos daba igual que fuera inmediata o que dimitiera con una fecha posterior. Pero Miguel Ángel Muela no ha dimitido y nos hecha la culpa a nosotros.

He tenido suficiente con este Proceso Electoral. Ha sido duro y largo. Hemos tenido problemas, muchas conversaciones, muchos e-mails (desde octubre nos hemos cruzado más de 1200 e-mails), he perdido muchas horas de sueño y de trabajo, he estado bastante alterado tanto en casa como en el trabajo, se lo podéis preguntar a mis compañeros que me han apodado cariñosamente "pitufo gruñón", y he perdido mucho tiempo y energía.

Tenía ganas y energía para trabajar por el ajedrez vasco, por un proyecto ilusionante para sacar adelante la FVA y no mirar atrás, levantar la cabeza y mirar al futuro. Pero todo ésto sólo ha conseguido manchar aún más la mala imagen que tenía de la FVA. Y por mucho que Miguel Ángel Muela nos dijera "el futuro es vuestro" (sobreentendiendo lo de que "el presente me lo quedo"), no tengo ganas de hacer nada por la FVA.

Creo que me dedicaré a lo más cercano. A mi club, a las actividades que hacemos en él, los análisis de los jueves, las rápidas de los viernes, jugar torneos, arbitrarlos cuando me llamen para ello, colaborar con el ajedrez. Bastante tengo con 2500 socios (si zapailu, son 2500 y no soy de Bilbao). Pero con la FVA no. No quiero saber nada.

Me he quemado bastante, incluso hemos pensado en tomar medidas judiciales respecto a algunas actitudes y hechos, no sé qué vamos a hacer al final, pero yo cada día que pasa estoy más enfadado y tengo menos ganas de hacer nada.

¿Darás tú el paso la siguiente vez? Yo ya lo he intentado y he salido escaldado. Sé que no es la actitud de un luchador, ni la de un ajedrecista, pero ahora no quiero saber nada de la FVA.


Mikel Larreategi Arana